El vecindario propuso arreglos de iluminación, pavimentación o limpieza de pintadas, entre otros asuntos

El pasado 31 de enero se celebró la primera reunión del proyecto TAZ (Tafallako auzoak zaindu / Tafalla cuida de sus barrios), que abarcó al vecindario de la zona norte de la ciudad (Las Torres, Panueva, Carabanchel…). El objetivo de este novedoso programa impulsado por el Ayuntamiento es acercar la institución a la ciudadanía y conocer de primera mano las necesidades reales de los barrios.

Esta primera sesión tuvo lugar en el Centro Cívico y acudieron alrededor de sesenta personas, 60% mujeres y 40% hombres, de edad avanzada en general.

Del equipo de Gobierno municipal asistieron, junto al alcalde, Gontzal Ibarrola, Marta Gómez e Iñaki Sota de EH Bildu y Karlos Montoya de Contigo/Zurekin. También asistieron los concejales del PSN, Ignacio Rey y Mayu Torrecilla.

El alcalde, Xabier Alcuaz, explicó las diferentes formas y canales de comunicación con el Ayuntamiento (Línea Verde, el alcalde responde, citas previas, grupos de trabajo, comisiones) y adelantó algunos de los proyectos y actuaciones previstas en la zona.

Se refirió al arreglo el año que viene de las calles Mendigorría y Berbinzana, así como al estudio para establecer los costes del arreglo de los jardines y la calle de acceso al instituto. También citó el proyecto de cubrir y rehabilitar el frontón de la cooperativa Zidakos (Carabanchel), que no se ha podido hacer al no haber unanimidad dentro de la cooperativa.

Que hable el pueblo

Después, los vecinos formularon sus proposiciones. “Sinceramente nos sorprendió gratamente la buena asistencia y la participación del vecindario. Nuestro objetivo principal era escuchar sus demandas o proposiciones y se realizaron muchas aportaciones”, indicó el alcalde. “Hemos catalogado las aportaciones en dos grupos, por ámbitos de actuación y por la temporalidad en que se pueden llevar a cabo”.

“Yo explique a los vecinos que no se trataba de un frontón, donde ellos proponían y yo respondía, sino que simplemente queríamos recolectar sus inquietudes, que fueran ellos y ellas quienes hablasen”, aclaraba.

Se recopilaron tanto actuaciones inmediatas, como otras que exigían un proceso de valoración de costes, etc. “También hubo proposiciones que exigían inversiones más ambiciosas, como por ejemplo la colocación de una rampa mecánica en Arturo Monzón, ascensores urbanos, y demás propuestas que, obviamente, hay que analizar y comprobar a las posibilidades reales”, explicó Alcuaz.

Tráfico y urbanismo

Los ámbitos de actuación fueron, entre otros: Tráfico (señalización e iluminación de pasos de cebra, espejos, parking, líneas delimitadoras, cargadores de coche eléctrico, concienciación en cuanto a reducir el uso del automóvil…); Urbanismo (el arreglo de la pavimentación del paseo de la calle Macocha, el alumbrado del barrio y el puente de la Panueva, el problema de los excrementos de perro, la limpieza de algunas zonas, mejoras en el autobús urbano, el cierre del parque de la culebra, poda de árboles, etc.).

Una vez tomados los apuntes ahora es el Ayuntamiento el que se tiene que encargar de intentar solventar los asuntos puestos sobre la mesa. “Tenemos que ver qué se puede hacer y qué no, pero la sensación fue muy positiva, el vecindario agradeció la oportunidad para darse a oír y ahora queda en nuestras manos tratar de ayudarles”, finalizaba Alcuaz.