Luces y sombras de la revuelta agrícola

El pasado 6 de febrero el campo tomó el asfalto. El sector está harto y la respuesta no se hizo esperar. Se inició así una huelga indefinida para exigir precios justos para sus producciones, reciprocidad en las importaciones respecto a terceros países y una menor burocracia que está asfixiando al medio rural.

Los atascos y cortes de tráfico han ocupado las portadas y telediarios de la última semana, pero realmente estamos ante la punta del iceberg de un problema que lleva décadas creciendo. Y que, a decir verdad, tiene difícil solución.

En pie de guerra

Al igual que en Francia, Alemania, Bélgica, Portugal o España, los agricultores navarros sacaron sus tractores para colapsar el tráfico de las principales carreteras y autopistas. El germen, además, nació en nuestra comarca, ya que una treintena de merindanos se juntaron por primera vez en la Casa de Cultura de Olite / Erriberri para organizar la movilización y crearon un grupo de whatsapp que llegó a más de un millar de personas de todo Nafarroa.

Hubo una segunda reunión en el velódromo de Tafalla con más de un centenar de asistentes, y allí se decidió secundar la huelga.

2021-08-26T12:38:54+00:00

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Por |2024-03-01T12:29:30+00:0016/02/2024|Sakonki, Secciones | Atalak|Sin comentarios

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